
Me paro frente a vos
y simplemente te observo,
intentando comprenderte,
disfrazandote de todo
lo que quiero que seas para mi.
Te visto de mi amante
y te pinto en mi piel;
Te visto de mi novio
para regalarme una ilusión;
Te visto de mi amigo
para llevar en mi corazón.
Te convierto en mi cómplica
y hasta en mi enemigo,
para conocer a fondo tus miserias.
Asi quererte por lo bueno
y por lo malo que tuvieras.
Para poder odiarte
antes de amarte;
Para poder dejarte
andes que te vengas a quedar...
Para que aprendas a enseñarme
y te dejes aprenderme,
y que este amor no sea un anhelo más
de todo lo que no viví.
Entonces me quedo parada frente a vos,
y simplemente te sigo observando;
intentando (y finalmente) comprendiendo
que no tiene sentido seguir así:
disfrazándote de todo lo que ya sos...
