
Nunca es facil despedirse de las personas; a veces por amor, cariño o costumbre uno se adapta a ellas, las hace formar parte de su vida y en un segundo las convierte en partes irremplazables del mundo; tanto que se llega a preguntar como vivio todo este tiempo sin ella.
Lo que nos cuesta es aceptar la idea de que depositamos fe, sueños e ilusionesen alguien que quizas no lo buscaba, que tenia pensado pasar solo un ratito por nuestras vidas, pero se vio abrumado por todo lo ofrecido y por eso se quedo... creyendo que el tiempo iba a borrar sus ganas de descubrir el mundo e iba a lograr que floreciera en el nuevos setimientos y por qué no, nuevas sensaciones...
Lo que nadie entiende es que la razon es buena consejera solo para la cabeza, y en este tipo de desiciones el papel principal lo juega el corazon, que decide quedarse a un lado hasta que realmente no da mas, hasta que explota y desaparece... dejando solo a dos personas que no saben por qué estan juntas, pero que tampoco saben cómo estar separadas.
Dos personas perdidas en el limbo, al borde de un abismo que solo termina cuando una de las dos decide juntar pieza por pieza su corazon... y en triste y silenciosa agonia se marcha en busca de un nuevo cielo
